Versos escritos frente a los mármoles del Partenón, de Ian Estruk

Posted by María García Esperón




La marmórea cercanía,
eternidad blanca como los siglos
que han pasado del instante
de Atenea: imágenes sin verbo
que confiera muerte tanto tiempo al todo.
Solo mármol, hombres y centauros,
Dioses en un tiempo en que la luz
Daba las horas y las sombras a la muerte.
Luz de amapola por la cúpula de las edades
que ilumina el sueño de Pericles
–el hombre que fue Atenas–
y la fuerza del imperio
que de la pólvora del otomano
y los cañones de Venecia
por amor al pentélico papiro
hizo nacer luz ática en el
país del sol muerto;
ahí donde los frisos descendieron
de sus columnas a las terribles
alturas de los hombres
y por vez primera vimos
la espalda del Dioniso,
en su alabastro atardecer,
que Fidias quiso solo para los ojos
inmortales de la obscuridad
y la ceguera eterna de los dioses.